domingo, 26 de diciembre de 2010

EL DESARROLLO DEL LENGUAJE EN EL CONTEXTO VENEZOLANO

El lenguaje se considera una de las condiciones humanas más importantes, ya que permite que el hombre evolucione, por lo tanto, el hablar de un modo claro y comprensible, constituye un requisito fundamental para la vida útil. El no contar con esta posibilidad para comunicarse con los semejantes, puede limitar muchos aspectos de la cotidianidad.
La edad preescolar es un período importante en la vida del infante, ya que le permite adquirir las bases de la socialización y la construcción de su personalidad. El niño de preescolar tiene ante él una valiosa herramienta que le permite interactuar con las personas que lo rodean, decir lo que piensa, lo que quiere y necesita. Dicha herramienta es el lenguaje, el cual está íntimamente relacionado con su desarrollo y crecimiento integral. El lenguaje y la comunicación son vitales en todos los seres humanos. Es un elemento posibilitador de la existencia del pensamiento.
La variedad lingüística en que deben fundamentarse las diversas actividades que se realicen en nuestras escuelas debe ser el español de Venezuela, porque es la que conocen los niños en su relación cotidiana con otros, es la que usan para comunicarse.
Es necesario el reconocimiento del español de Venezuela y sus distintas variedades como un principio de reafirmación de la identidad regional y nacional, sin olvidar el respeto que se debe a las diversas variedades de las lenguas indígenas venezolanas.
El Habla en Venezuela
En Venezuela, la lengua es para nuestros habitantes un patrimonio propio que enriquece y remueve de acuerdo con sus necesidades, el vocabulario o léxico una comunidad está vinculado su identidad la esencia de nosotros mismos; aquello que nos distingue individualiza frente al otro esta distinción natural promueve la llamada diversidad cultural, elementos esenciales que favorecen la idiosincrasia de los pueblos.
     Además, hay que tener presente que al hablar intervienen normas que pertenecen al sistema general de el español y normas que pertenecen al sistema social (en este caso venezolano). Esta conjunción, necesariamente, va a determinar la formación de rasgos propios del español que hablamos en Venezuela, estos rasgos no pudieran ser específicos de nuestra habla, sin embargo, la frecuencia de uso de la significación que adquiere en determinados contextos nos permite considerarlos tales como. Por ejemplo, el sufijo del superlativo-istmo(a) en otros países es propio de un estilo muy formal y, por supuesto, de baja frecuencia en Venezuela, cheverisimo, buenísimo, rapidísimo, se oye en todas las situaciones y en todos los extractos sociales.
     En Venezuela, cada día es más frecuente la pronunciación de un –s al final de algunos tiempos verbales tales como (leíste, comiste). Pero esto no es una norma formal, si bien es cierto que en el caso de tu, el verbo casi siempre termina en –s en todo sus tiempos (hablas, corrías, bailabas), en el pretérito del indicativo jamás la lleva (hablaste, corriste, bailaste), por asociación con los demás tiempos.
Modalidades Regionales de español en Venezuela
Como cada pueblo tiene su propia identidad es natural que sus habitantes tenga también una particular manera de hablar, reflejos de su modo de vida y su cultura.
•Central o caraqueño: Es el acento percibido y proyectado por los medios como el estándar de Venezuela, como sus variantes generalmente racionadas con las clases sociales.
•El marabino, del estado Zulia: diferenciado por el voseo, inexistente en el resto del país, en el sentido de que suele mezclarse con el tuteo en una misma frase (por ejemplo: te vai a casa, en vez de os vais a casa)
•El guaro, del estado Lara: Se caracteriza por su acento bien diferenciado y su supresión de la “r” en el uso de los verbos en infinitivo ("voy a comé"). También usa como expresión el "Na´Guará", que de acuerdo a la entonación o énfasis empleado determina el uso pero tampoco tiene un significado específico ("Na´Guará me gané una máquina" o "Na´Guará choque mi carro").
•El tachirense o gocho, de la zona andina: En particular en el estado Táchira cercano con la frontera con Colombia. También es muy diferenciado como sucede con el marabino, pero a diferencia de éste, utiliza el "usted" en lugar del "vos".
•El español llanero: es la modalidad hablada en los llanos venezolanos, una de sus características es un considerable léxico indígena producto de la fusión de ambos idiomas.
•Del margariteño u oriental, de la Isla de Margarita: reconocida fácilmente por la transliteración de la "l" en "r" y viceversa, además de otras peculiaridades ("orientar" por "oriental" y "oriental" por "orientar", por ejemplo). Generalmente se utiliza un lenguaje muy familiar en donde se le llama "mijo" que significa "mi hijo" pero en un sentido generalmente ligado al asombro o a un sentido despectivo, y "compai" que significa "compadre"; del mismo modo se tiende a cambiar el artículo "el" por "er" ("hijo er diablo" utilizado como expresión como "muchacho travieso", otros ejemplos serían "er mar","er sol","er pájaro cantaor", para referirse a "el pájaro cantador"). La difusión o extensión del margariteño hacia otras áreas del oriente venezolano obedece al hecho de que Margarita es una isla en la que la pesca y el turismo constituyen actividades muy importantes, además de ser también una zona de emigración tradicional hacia otros lugares relativamente cercanos del continente, lo cual favoreció el contacto y, por ende, la homogeneización en el lenguaje.
En la lengua oral muchas personas pronuncian este sonido y algunas llegan a escribirlo
Otras formas de saludar dependen del contexto situacional, formal e informal.
Formal
¿Cómo está usted?
¡Buenos días!
¿Cómo están ustedes?
Menos formal
¿Cómo me le va?
¿Cómo me la tratan?
¿Cómo anda?
¿Y la familia?
Informal
¿Qué hubo?
¿Quiubo?
¡Buenas!
¡Hola!
¿Qué tal?
¿Qué tal, cómo está la cosa?
La informalidad se expresa también así:
-¡Epaa! -¡Épale!/ -¿Entonces?
-¿Y entonces?
-¿Tonces? -¡Ese, Juan!
-¡Háblame!
-¿Qué más pana?
-¿Qué pasó bicho?
Interjecciones e identidad nacional
En todas las lenguas las interjecciones responden a patrones culturales. En el habla venezolana se comprueba este hecho, incluyendo a las que expresan mayor espontaneidad: ¡caray!, ¡huy!, ¡mi madre! ¡cónchale! Por eso, reflejan:
Uso informal
- ¡Qué brío tiene ese tipo!
- ¡Qué riñones, viene tarde y todavía piensa que
debemos esperarlo más!
- ¡Qué voluntad!
- ¡Upa!
- ¡Epa negro!
- ¡Beeestia!
- ¡Qué belleza!
- ¡Ajá!
Diferencias geográficas
Las interjecciones pueden ser marca de identidad regional:
- !Qué molleja! (zuliano)
- ¡Una guará! (larense)
- ¡Ah rigor! (andino)
- ¡Caracha negro! (llanero)
- ¡Hijo ‘er diablo! (oriente)
Generalmente, las interjecciones se usan en situaciones informales de diálogo. Muchas de ellas responden a eufemismos, como ¡miércoles!, ¡cará!, ¡versia!, ¡coye!, ¡cóntrale! en sustitución de otras palabras que pueden valorarse como vulgares.
En Venezuela constituye una tradición pedir la bendición como forma para saludar a los padres, abuelos, padrinos y otras personas mayores de la familia. Así se oye en todos los estratos sociales:
- Bendición, mamá...
- Dios te bendiga (Dios te cuide o Dios te proteja).
Esta respuesta puede ampliarse: Dios te bendiga y te favorezca.
Esto se les inculca a los niños desde muy pequeños. En algunas zonas del país es tan arraigado su uso que cuando los niños todavía no hablan se les enseña a pedir la bendición cruzando los brazos. La respuesta al gesto puede ser la habitual ya señalada o: santo, santa, santico, santica, acompañada por la señal  de la cruz.
Está implícito Dios me lo (la) haga un santo o una santa.
En los llanos venezolanos se sustituye pedir la bendición por la expresión: bese la mano. Se observa, asimismo, que algunas personas al momento de pedir la bendición o besar la mano colocan el brazo derecho encima del pecho o, en su lugar, juntan las manos. Esta forma de saludar no indica en la mayoría de los casos religiosidad, pero es un índice de respeto. A veces la petición y la respuesta se simplifican en:
- ción (bendición)
- rezca (Dios te favorezca)
Pedir la bendición es una tradición muy nuestra que no debemos perder.
Pedir la bendición Cuando se escribe y se lee En Venezuela, cada día es más frecuente la pronunciación de una -s al final de algunos tiempos verbales (como en *leístes, *comistes). Pero esto no es la norma formal. Si bien es cierto que en el caso de tú, el verbo casi siempre termina en –s en todos sus tiempos (hablas, corrías, bailabas, estudiarás, contestes, salgas, rieras), en el pretérito del indicativo jamás la lleva (hablaste, corriste, bailaste, estudiaste, contestaste, saliste, reíste). Por asociación con los demás tiempos, en la lengua oral muchas personas pronuncian este sonido y algunas llegan a escribirlo. Es un uso que podemos evitar. ¿Cómo? Recuerda: la terminación –aste o –iste (segunda persona, singular, pretérito indicativo) jamás termina en –s; así: oíste, dudaste, pero no te equivocaste.
Algo para recordar La variedad lingüística en que deben fundamentarse las diversas actividades que se realicen en nuestras escuelas debe ser el español de Venezuela, porque es la que conocen los niños en su relación cotidiana con otros, es la que usan para comunicarse.
Es necesario el reconocimiento del español de Venezuela y sus distintas variedades como un principio de reafirmación de la identidad regional y nacional, sin olvidar el respeto que se debe a las diversas variedades de las lenguas indígenas venezolanas.
  • Disfrutar escuchar que les lean libros y cuentos
  • Entender que el texto contiene un mensaje
  • Hacer intentos por leer y escribir
  • Identificar letreros y etiquetas comunes
  • Participar en juegos con rimas
  • Identificar algunas letras y combinar algunas con sus sonidos correspondientes
  • Utilizar letras que conocen (o por lo menos intentarlo) para representar en lenguaje, especialmente para palabras de mucho significado como sus nombres o frases como "Te quiero".

Desarrollo Semántico
El desarrollo semántico ha sido descrito, principalmente, como la adquisición del significado léxico y el significado proposicional, el significado de las palabras y de las oraciones, teniendo en cuenta la relación entre la significación de estas unidades lingüísticas y la referencia (las entidades designadas que rodean al sujeto). De manera específica, se ha dado cuenta del hecho de que los usuarios de las lenguas emplean expresiones para designar categorías de acciones, estados, objetos, cambios, motivaciones, etc., de modo que el significado léxico y proposicional se corresponde con categorías conceptuales (conformando la dimensión intencional del significado) que se definen mediante modelos teóricos diversos. El significado léxico y el conocimiento del uso de una palabra requieren del reconocimiento de su referente, esto es, la relación referencial o la caracterización extensional del significado. La referencia es la primera dimensión semántica que se adquiere, sobre la base del contexto pragmático, aunque a las extensiones se las identifica normalmente sólo con una parte del significado de las primeras palabras (Ninio, 1996; Acuña y Sentis, 2004). El niño en un principio identificará el significado de la palabra con una sola propiedad del objeto: su forma, su sonido, su tamaño. Utiliza la palabra para referirse a todos los objetos que comparten dicha propiedad.
Progresivamente el niño destaca las propiedades más abstractas a partir de sus experiencias, va construyendo una categoría de objetos, acontecimientos o experiencias con alguna cualidad o serie de cualidades que enlazan entre sí.
Las primeras palabras cumplen la función de servir de vehículo de interacción social. Aquí se puede hacer una distinción entre niños referenciales aprenden y utilizan palabras que designan objetos) y niños expresivos (aprenden en un primer término palabras que se refieren a aspectos de interacción social o a los deseos personales).
Al principio el niño acompaña de gestos sus palabras, señalando o agarrando el objeto, más adelante variará su entonación para señalar diferentes significados de lo que dice.
En el contexto venezolano, las palabras que desarrolla el niño en la interacción social, dependen de la región o el lugar donde el infante  viva  e interactúe. Como cada pueblo tiene su propia identidad es natural que sus habitantes tenga también una particular manera de hablar, reflejos de su modo de vida y su cultura.
 Bilingüismo   
“El bilingüismo es el uso habitual de dos lenguas en una misma región o por una misma persona."
“Capacidad de un individuo de expresarse en una segunda lengua respetando los conceptos y las estructuras propias de la misma”. (Titone, R. 1976).
·         A medida que el niño va aprendiendo los idiomas que se usan en su entorno, el cerebro va formando patrones específicos y va descartando sonidos y distinciones fonéticas que no forman parte de los lenguajes usados. Es por eso que a los adultos se les hace más difícil aprender nuevos idiomas.
·         Los niños tienen una capacidad impresionante de adaptarse a su medio, incluso cuando ese medio esté dividido por dos culturas. El bilingüismo es un don que debe incentivarse en los niños y, aun más, cuando provienen de matrimonios multiculturales. No hay que negarles a los hijos la capacidad de poder estar en contacto con las diferentes culturas a las que pertenecen.
·         El bilingüismo es una realidad en muchas familias. En muchos hogares los niños se acostumbran a oír hablar a sus padres más de un idioma. Criar a tus hijos como niños bilingües, es una opción que tiene muchas ventajas. Estimula el desarrollo lingüístico de los niños desde que son pequeños y cuando crecen su formación lingüística e intelectual.

El habla y el lenguaje normal de niños de 4 años en el contexto venezolano.

El niño de 4 años posee un vocabulario de unas 1,500 palabras, estas dependerán del entorno social donde se desarrolle el niño y el nivel educacional de sus padres, ya que ellos repiten lo que dicen los padres. Es el niño preguntón, a quien no le interesa mayormente las respuestas que obtenga pero si adaptarlas a su forma de ver el mundo; es el niño que acepta las respuestas globalmente, sin llegar al análisis de las palabras, es el niño que juega deliberadamente con palabras que sabe incorrectas para el uso que les otorga y que difiere las respuestas de preguntas concretas o de verbalizaciones no presentes para el momento en que su pensamiento se halla encausado hacia el sentido de la pregunta (respuesta diferida).
·  Sigue instrucciones aunque no estén presentes los objetos.
·  Entiende conceptos de: “en la mañana temprano”, “el siguiente mes”, “a cualquier hora”, “el próximo año”.
·  Señala el color rojo, el azul, el amarillo y el verde.
·  Identifica cruces, triángulos, círculos y cuadrados.
·  Formula muchas preguntas acomodando las respuestas más a sus pensamientos que a
la explicación.
·  Utiliza oraciones empleando de 4 a 5 palabras.
·  Hace preguntas usando: “Quién”, “¿Por qué?”.
·  Utiliza oraciones complejas.
·  Utiliza correctamente el tiempo pasado y pronuncia adecuadamente los fonemas: /m/,
/n/, /p/, /f/, /w/, /y/, /ll/, /k/, /b/, /d/, /g/, /r/, /ch/, /s/.

El habla y el lenguaje normal del niño de 5 años:

·  A los 5 años de edad el niño conoce relaciones espaciales como: “arriba”, “abajo”,
“detrás”, “cerca”, “lejos”.
·  Puede definir objetos por su uso (tú comes con el tenedor) y puede decir de qué están hechos los objetos.
·  Sabe su dirección.
·  Construye oraciones utilizando de 5 a 6 palabras propias de la región donde vive.
·  Posee un vocabulario de aproximadamente 2,000 palabras.
·  Usa los sonidos del habla (fonemas) correctamente con las posibles excepciones de /rr/ y /z/.
·  Conoce opuestos comunes como “grande/chico” y “suave/duro”.
·  Entiende el significado de las palabras: “igual” y “diferente”.
·  Cuenta 10 objetos.
·  Sigue la secuencia de un cuento.
·  Utiliza los tiempos presente, pasado y futuro de los verbos.
·  Distingue izquierda y derecha en sí mismo; pero no en otros.
·  Tiene bien establecido el uso de los pronombres.
·  Usa todo tipo de oraciones, algunas de las cuales pueden ser complejas, por ejemplo:
“Yo puedo entrar a la casa después de quitarme mis zapatos mojados”.

El habla y el lenguaje normal del niño de 6 años:

·  Tiene una fonoarticulación correcta.
·  Usa una gramática adecuada en oraciones y conversaciones.
·  Comprende el significado de la mayoría de las oraciones.
·  Nombra los días de la semana en orden y cuenta hasta 30.
·  Predice lo que sigue en una secuencia de eventos y narra una historia compuesta de 4 a 5 partes.
·  Nombra el día y mes de su cumpleaños, su nombre y dirección.
·  Distingue entre izquierda y derecha.
·  Conoce la mayoría de las palabras opuestas y el significado de “a través”, “hacia”, “lejos”, y “desde”.
·  Sabe el significado de las palabras: “hoy”, “ayer” y “mañana”.
·  Formula preguntas utilizando frecuentemente: “¿Cómo?”, “¿Qué?” y “¿Por qué?”.

Qué necesitan los niños en esta edad

Los niños entre los 4 a 6 años de edad necesitan oportunidades para:

  • Experimentar y descubrir, con límites;
  • Desarrollar su propio interés en materias académicas como las ciencias, la música, el arte y las matemáticas;
  • Disfrutar actividades basadas en la exploración y la investigación;
  • Agrupar objetos que sean similares (ya sea por tamaño, color o figura);
  • Utilizar la imaginación y la curiosidad;
  • Desarrollar las destrezas del lenguaje al hablar y escuchar; y
  • Ver que la lectura y la escritura son agradables y útiles (por ejemplo, al escuchar cuentos y poesías, los niños ven a los adultos utilizando los libros para encontrar información y al dictarle historias a los adultos).

Para los 5 años de edad, los niños deberán poder:
  • Sonar como si de verdad pudieran leer.
  • Disfrutar que alguien les lea en voz alta.
  • Contar cuentos sencillos.
  • Utilizar lenguaje descriptivo para explicar o hacer preguntas.
  • Reconocer las letras y sus sonidos correspondientes
  • Demostrar conocimiento con sonidos que riman y sílabas parecidas.
  • Comprender que el texto se lee de izquierda a derecha y de arriba abajo.
  • Comenzar a juntar palabras que escuchan con su forma escrita
  • Comenzar a escribir las letras del abecedario y algunas palabras que usan y escuchan con frecuencia.
  • Comenzar a escribir cuentos con algunas palabras que se pueden leer.
Para los 6 años de edad, los niños deberán poder:
  • Leer y contar historias que conocen bien.
  • Utilizar varias maneras de ayudarse a leer una historia, como leer de nuevo, predecir lo que va a suceder, hacer preguntas o usar las pistas que hay en los dibujos.
  • Decidir por su propia cuenta cómo utilizar la lectura y la escritura para varios propósitos.
  • Leer algunas cosas en voz alta sin dificultades.
  • Identificar nuevas palabras usando combinaciones de letras y sonidos, partes de palabras y su comprensión del resto de la historia o texto.
  • Identificar un mayor número de palabras de vista.
  • Deletrear y representar los sonidos más importantes en una palabra al tratar de escribirla.
  • Escribir sobre temas que tengan gran significado para ellos.
  • Intentar usar puntuación y letras mayúsculas.

La función del lenguaje y el intercambio social.


La función primaria del lenguaje es la comunicación, intercambio social. Cuando se estudiaba el lenguaje a través de su análisis en elementos, esta función estaba disociada también de su función intelectual, eran tratadas como si fueras funcione separadas, sin prestar atención a su evolución estructural y evolutiva; no obstante el significado es una unidad de ambas funciones. Vigotsky no solo examina el aspecto de las funciones desde el punto biológico también cultural tomando al lenguaje como una herramienta para el humano de comunicación social.
Vigotsky planteaba que la palabra codifica la experiencia, la cual es producto del trabajo del hombre. Donde la palabra se encuentra ligada a la acción y tiene y un carácter simpráxico hasta transformarse en un sistema de códigos independientes de la acción. Para Vigotsky la palabra da la posibilidad de operar mentalmente los objetos, partiendo. Donde cada palabra cuenta con un significado especifico para cada contexto situacional.
Vigotsky en su ensayo sobre el tema apunto que el estudio de pensamiento y lenguaje, la comprensión de sus relaciones funcionales es una de las áreas de la psicología a la que debe prestarse mayor atención. En tanto no se entienda la interconexión entre lenguaje y pensamiento y palabra no se podrá, ni plantear correctamente, ninguna de las cuestiones especificas del tema, (García 2000).

Integrantes:
Luisa Rosal
Rosmary Gamardo
Liliana Soto
Educación Integral Sec.801.Noc

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